La tan esperada obra de Sean Baker, Anora, bajo la producción de Neon, finalmente llega a salas mexicanas este 16 de enero y la mejor parte es que nos cuenta una historia de amor luminosa y frenética, a la altura de las expectativas de los amantes del cine. La historia, a pesar de su aparente superficialidad, esconde una crítica social acompañada de tomas preciosas.
Es muy conocida la forma de trabajar de Baker y sus vestigios de excelencia cinematográfica, pues tiene el don de reflejar problemáticas sociales de maneras simples pero directas.
Lo demostró en Tangerine (2015), Proyecto Florida (2017) y más recientemente en Red Rocket (2021), siempre con un humor negro y específicamente un tema en común: el trabajo sexual en toda su diversidad, desde la prostitución más “tradicional” hasta los anuncios clasificados en internet y la pornografía.
¿De qué trata Anora?
Anora es una stripper-escort en sus veintes con herencia rusa que vive con su hermana pero sin ninguna figura fraternal, solamente suele acompañarse de una colega stripper. Y de ahí parte la historia.
Interpretada por Mikey Madison, Anora es una chica que anhelando cumplir el sueño americano de la solvencia económica y encontrar el amor, al mismo tiempo que se enreda con un Ivan, interpretado por Mark Eydelshteyn un joven hijo de millonarios rusos.
El trasfondo de cada uno es completamente diferente, Ivan no tiene que mover un solo dedo para existir mientras que Anora tiene que vender su cuerpo para sobrevivir. Él casi no habla inglés y ella casi no habla ruso, se entienden a través de un idilio casi automático. Sin embargo, la ingenuidad de ella y la indolencia de él les hará vivir unas vacaciones increíbles rodeadas de sexo y drogas.
En redes ha sido nombrada como una historia moderna del cuento clásico de Cenicienta o una reinterpretación de Mujer Bonita (1990), lo cual es parcialmente cierto y depende mucho de los ojos de quien la vea. Lo único certero es que esa es la realidad de muchas jóvenes de esta generación que con la llegada de la juventud y el anhelo de independencia cualquier trabajo “flexible” y lejos de casa suena a buena idea con tal de sobrevivir.
Otra cosa en común que tienen las películas de Sean Barker es el grandioso cast y este filme no es la excepción, pues la química entre la pareja protagonista es innegable desde el primer momento, siempre risueños y fieles a sí mismos hasta en las peores situaciones.
Reparto
El resto del reparto: Yuri Aleksándrovich Borísov, Karren Karagulian y Vache Tovmasyan, no se queda atrás, todos quedan perfectamente en su papel y los enredos que van sucediendo se sienten orgánicos y genuinamente graciosos sin necesidad de abusar de comedia física o chistes insignificantes.
La película tiene bien definidos sus momentos dramáticos, las lágrimas, las risas y hasta los enojos. Es erótica sin caer en lo pornográfica y melodramática sin caer en la tragedia. Hace que sus poco más de dos horas de duración se vayan volando, altamente recomendada para quienes gustan del cine y una historia bien contada.




