La banda argentina Bersuit Vergarabat hizo vibrar el Lunario del Auditorio Nacional este pasado miércoles 11 de septiembre, donde regaló a su público una noche íntima de baile, ovaciones, en un sold out, que confirma el cariño y lealtad de sus seguidores mexicanos.
Con 36 años de trayectoria, La Bersuit supo cómo encender el escenario.
El primer set estuvo marcado por éxitos como “Yo Tomo”, “Perro Amor Explota” y “Toco y Me Voy”, canciones que desataron la euforia entre los asistentes.








En ocasión para el esperado regreso discográfico de la banda, con su nuevo álbum Cocoliche Life, el primero tras siete años de ausencia en el estudio, nos regalaron también temas como “No Quiero Monogamia” y “El Tiempo No Para”, algunos de los más coreados de la noche, todo el tiempo con la máxima conexión de la banda con su público.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la interpretación de «Vuelos», un homenaje a las Madres de Plaza de Mayo, que tocó el corazón del público. Fieles a su estilo, Bersuit no sólo ofreció una velada de fiesta y baile, sino que también dejó espacio para la reflexión, con letras cargadas de crítica social y política.








Cierre del show
Su más reciente sencillo, «Decime», sonó con fuerza al abordar temas como la libertad, sumado a un toque de profundidad a un show ya de por sí electrizante.
Un unísono coro acompañado a la banda al interpretar “Sencillamente”, que se pudo sentir particularmente sensible. La vibra futbolera no se hizo esperar, desatándose con “El Baile de la Gambeta”, que puso a todo el Lunario a saltar.
Para cerrar con broche de oro, Bersuit Vergarabat reservó dos joyas de su repertorio: “Un Pacto” y la infaltable “Murguita del Sur”. Con su inconfundible fusión de rock, cumbia, tango, reggae y folklore, demostraron una vez más porqué son una de las bandas más influyentes y queridas del rock en español.













