The World Is A Vampire: la celebración de Billy Corgan al rock y luchas entre oscuridad

Por Marco Villatoro (@MarkDiablo)

Habían pasado varios años desde que Ocesa no hacía un festival dedicado al rock alternativo, al aire libre y de gran escala, su alianza con Billy Corgan y The Smashing Pumpkins rompió ese castigo con la primera edición de The World Is A Vampire, una celebración que se realizó con un éxito considerable.

Definitivamente lo mejor de esta fiesta fue la energía y entrega de las bandas, así como la buena vibra de la gente. No hubo ninguna que quedara a deber, desde los primeros segundos de El Shirota hasta la despedida de Smashing Pumpkins, todas mantuvieron buen nivel y alocaron al público.

Tuvo algunas fallas evidentes y varias cosas a mejorar, pero para ser su primera edición, y esperamos no la última, se defendió bastante bien.

El show arrancó con los mexicanos de El Shirota en el escenario principal y con Acid Waves en el secundario. Ambas bandas desbordaron energía a pesar del calor extremo, nada que una bebida refrescante, buscar sombra o quitarse la playera para el moshpit no lo pudiera arreglar.

Pero aquí entran tres factores importantes, quejas para algunos, a tener en cuenta:

1. Los horarios empalmaron a las pocas bandas que se presentarían, si bien esto ayudó a una mejor movilidad entre el público, en algunas ocasiones fue un tremendo golpe emocional para los fans.

2. El segundo escenario, una carpa colocada atrás del Foro Sol (similar a la Carpa Intolerante para quienes conozcan bien al Vive Latino) le quedó chica a la mayoría de las bandas, se pudo abrir el escenario secundario del festival Iberoamericano y hubiera sido más cómodo.

3. El audio en el escenario principal, se detectaron problemas durante casi todo el festival, quizás Turnstile e Interpol fueron los únicos que se salvaron de ello, aun así, se corregían y salían adelante.

Luego de las primeras bandas, se realizó un bloque de lucha libre, algo que a muchos asistentes se les hacía extraño semanas antes, pero que durante el festival funcionó bien, con un ring colocado en medio del Foro, donde varias estrellas de la AAA y NWA, la promoción de wrestling del mismísimo Billy Corgan, se vieron las caras en unas contiendas muy entretenidas.

La calurosa tarde continuó entre guitarrazos, gritos y buen ambiente. Pasaron In The Valley Below, Ekkstacy, Deafheaven y Chelsea Wolfe, estos últimos dos dando tremendos shows, aunque la gente algo molesta pues querían ver juntas a ambas bandas para tocar “Night People”, no fue posible.

Llegó el segundo bloque de lucha libre y un descanso para los asistentes, que se congregaban y sentaban alrededor del ring, aprovechando que el sol comenzó a bajar. Para cuando Turnstile y Margaritas Podridas tomaron sus escenarios, la noche se hizo presente, ambas bandas ofrecieron grandes espectáculos y dejaron ver que toda la gente ya estaba dentro del inmueble.

Siguieron The Warning e Interpol, las hermanas Villarreal atascaron el escenario secundario, que les quedó muy chico para la cantidad de fanáticos que llegaron a corear temas como “Choke”, “Money”, “Disciple”, “Narcisista”, “Martirio” y hasta su versión de “Enter Sandman”.

Mientras Interpol seguía en el principal emocionando a sus fieles seguidores, Peter Hook & The Light tomaron la carpa, que también les quedó pequeña para el tremendo espectáculo que dieron, tocando casi todo el Unknown Pleasures de Joy Division. Solo visitaron “Ceremony” de New Order, algunos agradecieron el set, a algunos les quedó a deber más de New, a final de cuentas dio un set histórico.

Como debía de ser, el festival lo cerró The Smashing Pumpkins, no había de otra, quienes vieron un Foro Sol lejos de estar a su máxima capacidad, pero con una entrega sobrada por parte de sus más de 30 mil fanáticos que se congregaron a cantar clásicos como “Bullet With Buttefly Wings” (el himno del evento), “Today”, “CYR”, “Ava Adore”, “Cherub Rock”, “Zero”, “1979” y “Silverfuck”, entre otras.

Entre los lujos que Billy Corgan y compañía ofrecieron para el festival, fueron los múltiples jammings que hicieron, una emotiva versión acústica de “Tonight, Tonight”, el cover a Talking Heads de “Once In A Lifetime”, luchadores bailando y peleando durante “Beguiled”, así como el debut en vivo de “The Good In Goodbye”, “Space Age” y “Moss”.

Pero lo que más sorprendió, aunque luego tuvo mucha lógica, fue que para terminar la fiesta invitaron a Peter Hook a tocar “No Love Lost” de Joy Division con los Smashing Pumpkins, aunque luego recordamos que Jack Bates, hijo de Peter Hook, toca el bajo en ambos proyectos.

Un festival que se queda en los buenos recuerdos de quienes asistieron, fácilmente es de lo mejor que ha sucedido en lo que va del año. Algunos contras como el audio o el pequeño escenario secundario, austero en sus amenidades y en opciones de comida, pero se perdona para ser la primera edición.

Otro punto a su favor fue que le dieron un buen espacio a la zona VIP, cosa que pocas veces pasa, haciendo que tengan lugar casi al frente del escenario, sin quitar a los de boleto general.

El mismo Billy Corgan dijo que eligieron México porque era el mejor lugar para hacer el evento por primera vez en todo el mundo, su unión de rock y lucha fue lo que le convenció, agradeció a Ocesa por la oportunidad y mencionó que el próximo año regresarán con otra edición, ya veremos si es verdad o solo fue la emoción del momento la que hablaba.

TENDENCIAS

Descubre más desde Tiqfun

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo