Desde el 25 de agosto que se anunció el cartel oficial del Hell And Heaven 2022 nos dimos cuenta que resultaba inimaginable tener, en nuestra historia, un festival del género como este en México.
Como un épico regreso, el festival se expandió a tres días junto con más de 100 bandas metal, ska, punk y derivados, con la cita se programada para el 2, 3 y 4 de diciembre en el Foro Pegaso, ubicado en Toluca, Estado de México.
Contra todos los pronósticos, más de 170 mil asistentes, amantes del género, nos dimos cita para disfrutar de una jornada maratonica que nos trajo a bandas como Pantera, Scorpions, Slipknot, Judas Priest, Megadeth, KISS, entre muchas otras.
La noche que regresó Pantera
El Hell and Heaven nos hizo parte del regreso de Pantera. La icónica banda de trash metal rugió después de 21 años, com el anuncio de Phil Anselmo, de tocar todos sus clásicos para honrar a los ex miembros de la banda. El simple hecho de escuchar en vivo «Cowboys From Hell» hizo que se nos olvidarán las bajas temperaturas del Foro Pegaso, con el suelo cimbrado con el paso a que miles de asistentes se entregaran a la música, bailaran y brincaran como una verdadera “fiesta del infierno”.
Ese mismo día, Scorpions nos regaló a coro con miles de voces su «Wind of Change» y «Big City Nights», rolas con ls que la legendaria banda se entregó al público mexicano en su último concierto del año.
El infierno se desató en el segundo día
En el segundo día, Bad Religion, Architects, Pain, Behemont y Trivium hicieron su aparición, antes de dar paso a lo más esperado de la noche: Judas Priest y Slipknot.
El Heaven Stage recibió con una monumental escenografía a Rob Halford y Judas Priest para reventar cabezas con «Painkiller» y «Breaking The Law». La genialidad de Halford sorprendió a propios y extraños con sus singulares tonos de voz y dominación del escenario a sus 71 años de edad.
«¡Judas, Judas, Judas!», fue como México recibió y abrazó una vez más a una leyenda viva.
Después, el Hell Stage se iluminó para presentar a Slipknot con una escenografía industrial post apocalíptica con temas como “The Heretic Anthem”, “Psychosocial”, “Custer” y “Spit It Out».
El español de Corey Taylor encantó al público con líneas totalmente habladas en nuestro idioma, mientras preguntaba en cada momento si el público se encontraba bien y si queríamos más. «Te amo, México», fueron palabras que engancharon al público para reconocer a miles de fans como «familia«.
Además, reventó cabezas con “People = Shit” entre fuegos y chispas para despedir la segunda y majestuosa noche del festival.
El fenómeno de KISS y el poder de Megadeth
El ansiado día llegó con un alucinante cierre de lo que ya se coronaba, a mi parecer, como el festival del año. Entre banderas de diferentes países, familias completas, niños con sus caras pintadas y guitarras muy metaleras, dio inicio al tercer y último día.
Actos inigualables de bandas como Mercyful Fate, Anthrax, Stryper, The Interrupters, Avatar, entre otros, hicieron del día domingo algo impensable al mantener los ánimos del público al tope y listos para más.
Megadeth se apoderó del Hell Stage para invocar «Symphony of Destruction» mientras el cielo se iluminaba de fuego y pirotecnia. Por más de una hora, la legendaria banda del trash nos mantuvo a la expectativa con sus poderosas guitarras y un Dave Mustaine contento por estar de nuevo en tierras mexicanas.
A su despedida, Mustaine volvió al escenario para obsequiar plumillas y agradecer al público por su entrega mientras miles corrian al Heaven Stage para el cierre.
KISS desde el cielo
Desde las alturas, el escenario recibió a KISS, entre fuego, chispas y humo, la agrupación apareció en escena con «Detroit Rock City» y al grito de «you wanted the best, you got the best» el público y la agrupación se hicieron uno mismo para dar paso a un repertorio de canciones como «Shout It Out Loud», «Star Kid», «Goddard of Thunder», entre otras.
El cielo se llenó de colores, pirotecnia y fuego, mientras de fondo sonaba “I Was Made For Lovin’ You», con los coros de miles de asistentes entre que cantaron a un mismo tono, en un mismo lugar y con un mismo sentimiento.
Un evento que sin duda alguna todos nos merecíamos: con esta calidad y cantidad de bandas, energía y ansiosos de lo que nos espera en 2023.