Sabo se consagra como bohemio y romántico en el Pepsi Center WTC

Por Marco Villatoro (@MarkDiablo)

A lo largo de los años, cada generación de artistas siempre logra colocar a nuevos valores, en cierto modo ídolos, de la música romántica. Sucedió con los cantantes de nuestros abuelos, de nuestros padres, de nuestra generación y sucederá en las venideras.

Cantantes y compositores que logran la popularidad gracias a su interpretación y temas, en estos días podríamos hablar de Siddhartha, quien llenó dos fechas en el Palacio de los Deportes, Caloncho y Sabino, como ejemplos que se encuentran en buen momento. Muestra de ello fue el show que el creador del sab-hop dio en el Pepsi Center WTC la noche del viernes 30 de septiembre.

Un foro que estuvo bien nutrido, sin llegar a un lleno total, pero bastante envidiable para cualquiera. Pasadas las 20:00 horas comenzó el acto abridor, se trataba de Los Rumberos, el oficialmente dueto (aunque trío en el escenario) logró poner en buen ánimo al público que llegó temprano a la cita.

Son inteligentes, tienen la mezcla de buenos temas, carisma e interpretación que necesita cualquier proyecto para despegar, lo saben y lo explotan acertadamente. Un set de alrededor de cinco o seis canciones bastó para llevarse la simpatía de los asistentes. Dejándoles al tope para el resto de la noche.

Era momento de Sabino, las luces se bajaron y el oriundo de Guadalajara salió entre aplausos y gritos para cosechar el éxito que sus temas lograron en plataformas digitales y discos en los últimos años. Arrancó con “Culpablo” y “¡Súbele a la Mú!”, con su inconfundible tono de voz y su característico estilo.

Poco tiempo pasó para conquistar con “Ajenos” y presentar al primer invitado de la noche, el joven Marco Mares con quien cantó “Maripositas”. Siguiendo con “¡Guapa!”, “Todo Se Me Resbala” y “Mi Vida Es Mejor” a dueto con el venezolano Lasso. El bloque de colaboraciones casuales concluyó con Baker Grace, de Nueva Jersey, cantando su sencillo “Little Magic”.

Había pasado cerca de hora y media de concierto, bien podría terminar ahí, pero esto parecía ir empezando. Los músicos que acompañan a Sabino con guitarra eléctrica, bajo, batería y teclados abandonan el escenario, se coloca un enorme muñeco inflable y una fogata en medio de todo, daba inicio la bohemia.

“Siempre me gustó cantar canciones con la guitarra alrededor de una fogata y un día pensé en que me gustaría cantar mis propias canciones así, hoy cumpliré ese sueño”, dijo el cantante acompañado de Los Rumberos para el set acústico.

Sin duda, ésta fue su consagración como nuevo valor de la balada romántica, imprimiendo un sello lleno de flow. El tipo de música que engancha a la gente y enamora a sus fans. Se siguió con temas como “Torpe”, “Duele”, “Agua Mineral”, “Dime Tú” y más. Después, regresó a su formato de banda completa y continuó entregando éxitos como “Me Puse Pedo”, “Hoy Se Toma” y hasta el cover a “Mis Ojos Lloran Por Ti”. Para el encore regaló “El Tiempo A Mi Favor” y “Película”.

Sabino supo mantener a su público al máximo en todo momento, demostrando que continúa en un gran momento de su carrera y que es representante de la música romántica contemporánea, con un estilo único apoyado por sus músicos en vivo que enriquecen su hip hop bohemio.

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