Hace unos años fuimos testigos de cómo una producción de Broadway puede llega a tierras mexicanas gracias al esfuerzo de la productora más grande de eventos que tiene actualmente nuestro país; por supuesto nos referimos a Ocesa. El musical del Rey León llegó para maravillarnos con una producción que involucraba un show espectacular, un evento que pensamos difícilmente podría ser superado en su ejecución, ahora, unos cuantos años después, la misma productora nos regala Aladdín, un musical que se encuentra actualmente en el Teatro Telcel y que no te puedes perder.
Tuvimos la fortuna de ser invitados a conocer qué hay detrás de la magia que vemos en esta puesta en escena, la producción involucrada en la ejecución del show nos compartió muchos de los complejos procesos que se realizan mientras disfrutamos del show. A continuación te compartimos algunos de esos atesorados secretos y te contaremos acerca de la tecnología involucrada en la historia.
Lo primero que queremos recalcar es que traer este tipo de espectáculos no es cosa fácil, ya que en México no contamos con teatros que pueden cumplir con los requerimientos que estos shows llenos de tecnología requieren, el único lugar que puede cumplir con estas características es el Teatro Telcel, de ahí el por qué de que esta obra se este presentando en este lugar. Otro punto importante es que los permisos para llevar estas grandes producciones de Disney a otros países son muy cotizados y una concesión de este tipo puede tardar muchos años, para que te des una idea el permiso para traer el musical del Rey León demoró nada más y nada menos que 17 años. Creo que ahora entiendes un poco más el reconocimiento que hacemos a Ocesa.
Todo el trabajo que involucra realizar el show de Aladdín, que dura poco más de dos horas, es extraordinario, los escenarios son manejados por un equipo de producción que tiene que tener una coordinación impecable, intercambiando escenario entre escenas con movimientos que son prácticamente imperceptibles a simple vista, los edificios que vemos en diferentes puntos de la obra, tienen la peculiaridad de ser controlados por computadoras, esto quiere decir que ya no entra una persona a moverlos de lugar cada que es necesario, los motores que los controlan están conectados a computadoras que tiene una programación que les indican en qué punto exactamente del escenario se tienen que situar, cuanto tiempo tienen que estar ahí y el momento exacto del traslado a otro punto. Este es uno de los factores que hacen que la obra tenga un ritmo constante, sin la necesidad de detener el espectáculo ni un momento para cambiar la escenografía.
La música en vivo juega un papel sumamente importante, la obra cuenta con 7 músicos que se encargan de transmitir las emociones mediante canciones y ambientes, todo esto de la mano de un director de orquesta que realiza una ejecución impecable. Si vas a asistir a disfrutar de la obra te recomendamos ponerle atención a la banda sonora y disfrutar de los movimientos que el director realiza al pie del escenario mientras toda la acción sucede.
Un aspecto importante son los vestuarios, que tienen que coincidir y evocarnos a los atuendos que hemos disfrutado en la pantalla grande de esta historia, ya sea en la versión animada o en el live action que se realizó hace unos años. Todos los vestuarios que vemos son sumamente llamativos, ya se llenos de cristales que asemejan diamantes, o de aspecto humilde como los de nuestro héroe principal. Cada uno de los actores involucrados cuenta con más de tres cambios de vestuario y con más de tres pelucas, un esfuerzo de producción reconocible tomando en cuenta que en la obra participan 30 actores. En esta parte te contamos que Disney tiene que aprobar cada uno de los vestuarios `para que coincidan fielmente con lo presentado en Broadway, así que no es tarea fácil.
Algo que nos gustó mucho y que nos compartieron también, es la solicitud que se hizo a Disney para que el personaje del Genio pudiera ser adaptado a la cultura mexicana, esto con el fin de lograr una mayor afinidad con el público de nuestro país. Con tanta tecnología, vestuarios llamativos, música, efectos especiales y escenarios encantadores, es importante que lo principal sea la historia, la actuación y el desarrollo de los personajes, por eso la producción pone mucho cuidado en que esto sea el foco principal del auditorio.
Si no has visto Aladdín te decimos que te estás perdiendo el mejor show que se ha presentado en nuestro país de este género, te aseguramos que es algo digno de recordar y que quedarás maravillado con canciones y coreografías asombrosas, así como con la tecnología que envuelve esta mágica historia, donde disfrutamos de cosas tan espectaculares como una alfombra mágica que realmente vuela, cambios de vestuario que se realizan en un segundo frente a tus ojos o desapariciones que sólo el Genio puede realizar.