Un Príncipe en Nueva York 2: ¿las segundas partes siempre son malas?

Por Diego Gutiérrez (DiegoArtGM)

ny2.jpeg

Eddie Murphie trae de vuelta al príncipe Akeem, ahora como rey de Zamunda, treinta años después de los ocurrido en la primera entrega ya con una familia establecida, el ahora rey con tres hijas, tiene la preocupación de quien será el príncipe, ya que en Zamunda solo los varones pueden gobernar, con la presión de un grupo que pretende atacarlos si el sucesor no es varón, la buena noticia para el rey es que aparentemente tiene un hijo no reconocido viviendo en America.

Ese hijo se dedica a revender boletos afuera del estadio y al recibir la noticia, no duda en viajar junto con su madre. Al llegar a un nuevo mundo, acoplarse le es complicado, incluso decide poner un poco de su estilo, sin embargo tenía que casarse para mantener la paz en el país, pero la historia se repite, el que sería el príncipe no estaba de acuerdo con ese matrimonio, debido a que se había enamorado de una estilista y los fines por los que decidió volver a Nueva York para casarse con la mujer que amaba.

ny22.jpeg

La película intenta retomar elementos que en su primera entrega fueron determinantes para su éxito, sin embargo, esta entrega pierde esa esencia y se vuelve algo monótona, por momentos la película se vuelve un musical tedioso y es predecible desde el inicio con la intención de romper todos los estereotipos y tradiciones.  

Semi, interpretado por Harsenio Hall, pierde relevancia y es mostrado como un simple sirviente, sin lugar a duda una una parte esencial de la primera entrega, pero en esta, practicamente es un personaje secundario más.

ny24.jpeg

En conclusión la película es entretenida, tiene elementos cómicos dentro de la película que la hacen digerible, para los que no vieron la primera parte, se puede considerar como otra historia aparte y no interfiere mucho en la nueva historia. 

TENDENCIAS

Descubre más desde Tiqfun

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo